Si no tengo amor, no soy nada

Carta de San Pablo a los Corintios 13:1

"Aunque yo hablara todas las lenguas de los hombres y de los ángeles, si no tengo amor, soy como una campana que resuena o un platillo que retiñe. Aunque tuviera el don de la profecía y conociera todos los misterios y toda la ciencia, aunque tuviera toda la fe, una fe capaz de trasladar montañas, si no tengo amor, no soy nada. Aunque repartiera todos mis bienes para alimentar a los pobres y entregara mi cuerpo a las llamas, si no tengo amor, no me sirve para nada. El amor es paciente, es servicial; el amor no es envidioso, no hace alarde, no se envanece, no procede con bajeza, no busca su propio interés, no se irrita, no tiene en cuenta el mal recibido, no se alegra de la injusticia, sino que se regocija con la verdad. El amor todo lo disculpa, todo lo cree, todo lo espera, todo lo soporta. El amor no pasará jamás. Las profecías acabarán, el don de lenguas terminará, la ciencia desaparecerá."

Que maravilloso Capítulo incorporó San pablo en esta carta. Muchas veces creemos saber lo que es amar, creemos que lo podemos todo; pero es aquí cuando en verdad se conoce que tan grande es el amor. Quien pone a prueba estas palabras en su vida diaria puede decir que ama al ciento por ciento, puramente, sin escusas, sin intereses.

Practiquemos el amor, el VERDADERO AMOR, incorporemos e invitemos a Dios a nuestra vida y jamás nos soltemos de su mano porque lo que el da, más nadie lo da.

          

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